Luego de conocerse la noticia de que el presbítero José Luis Parra Puerto, Capellán del
Consejo de los Caballeros de Colón, en México, fue asesinado con un arma de
fuego al resistirse a un asalto, el Arzobispo y primado de México, cardenal Norberto Rivera, emitió un duro
comunicado en el que exige una urgente y clara investigación del hecho. También
dio un comunicado la arquidiócesis de Yucatán, en la que estaba
incardinado.
Comunicado del arzobispo de México, cardenal
Norberto Rivera
La Arquidiócesis Primada de México condena
enérgicamente y lamenta el cobarde asesinato del Padre José Luis Parra Puerto,
vicario en el Sagrario Metropolitano y Capellán en el Distrito Federal de los
Caballeros de Colón.
La Iglesia de la ciudad de México exige que
autoridades capaces y eficientes lleven a cabo una investigación rigurosa a fin
de hacer justicia y castigar a los culpables de este sacrílego homicidio. La
Arquidiócesis demanda que la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal no
fabrique culpables ante este hecho como, por desgracia, ha sido su práctica
cotidiana pues así lo han documentado los distintos medios de comunicación en
fechas recientes. Situación que además de vergonzosa, contraviene el sentido de
toda justicia que merece la ciudad.
Por ello y ante el total
descrédito de las autoridades judiciales del Distrito Federal demandamos que la
Procuraduría de Justicia del Estado de México coadyuve en la investigación del
asesinato del P. José Luis para que el caso tenga una resolución
confiable.
Esta Iglesia local recuerda el caso del Reverendo Padre
Ricardo Junius Sander, Oblato de María Inmaculada, cuyo cobarde asesinato quedó
ensombrecido ante la ineficiencia de la justicia capitalina que calumnió su
persona y denigró su honra; o el inexplicable suicidio del hermano marista Pedro
Escamilla Sánchez, director del Instituto México, quien no aceptó la imposición
del transporte gratuito para las escuelas privadas y cuya valiosa vida terminó
fatalmente.
El padre José Luis Parra había asistido a una reunión de
los Caballeros de Colón ayer 17 de febrero y por la noche fue interceptado junto
con otro miembro de esta organización al que liberaron más tarde, no así al
sacerdote a quien asesinaron luego de haber robado su camioneta.
El
Arzobispado de México se une a la condena internacional de los Caballeros de
Colón por el crimen cometido contra el sacerdote, quien acababa de recibir el
beneplácito de una fundación que el promovió para ayudar a los más
pobres.
La violencia en la Ciudad de México es un mal que se está
volviendo incontrolable y que urge combatirla conjuntamente con la corrupción
que la acompaña. Desde la administración del Sr. Marcelo Ebrard a la fecha, son
ya cinco los religiosos que han sido ultimados sin que se tengan resoluciones
verosímiles que sean aceptables para la Arquidiócesis.
Nuestra
ciudad no merece vivir esta violencia generalizada ni la inseguridad que la
caracteriza; las autoridades deben trabajar seriamente en combatir la
delincuencia, pues vemos con preocupación cómo día a día, desde la presente
administración del Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard
Casaubón, la vida de los capitalinos se va deteriorando y se ve acosada por el
miedo, la angustia, la zozobra y la desesperanza.
El cardenal
Norberto Rivera pide a los fieles que eleven sus oraciones a Dios Nuestro Señor
y a la Santísima Virgen de Guadalupe por el eterno descanso del padre José
Luis.+
Comunicado de la arquidiócesis de Yucatán
Con profunda pena hemos recibido la noticia del fallecimiento del presbítero
licenciado José Luis Parra Puerto en la ciudad de México, el miércoles 17 de
febrero de 2010. El ministerio público de la capital mexicana está investigando
las circunstancias, ya que el deceso ocurrió cuando transitaba por la calle y
fue atacado con arma de fuego. Es posible que sea enterrado en el Distrito
Federal porque allí vive actualmente su mamá, la señora María Antonia Puerto
Blanco.
El padre José Luis Parra Puerto nació en la ciudad de
Mérida, Yucatán, el 5 de agosto de 1959. Estudió en el Seminario Conciliar de
San Ildefonso y en la Universidad Pontificia de México. Fue ordenado sacerdote
en Mérida, el 6 de junio de 1986 y desempeñó diversos servicios en la
Arquidiócesis y en la ciudad de México. Pertenecía al presbiterio de la
arquidiócesis de Yucarán y desde hace algunos años se encontraba en la
arquidiócesis de México, donde fue capellán de la comunidad de los Hermanos
Maristas en Mérida (1989), Vicario parroquial de Motul (1993), Subdirector del
Secretariado de Evangelización y Catequesis (1995), Rector de María Madre de
Dios ((1995), Rector de Nuestra Señora, Refugio de Pecadores (1997), Vicario de
San Servacio en Valladolid( 1998), Vicario de Ticul (1998), Párroco de
Guadalupe, Tizimín (1999), y desde el año 2003 fue adscripto a la arquidiócesis
de México.
Como parte de su ministerio sacerdotal en la
arquidiócesis de México era Vicario de la Asunción de María, Sagrario
Metropolitano. Constituyó la Fundación Tlazotlaliztli-Ollin, cuya función es
otrogar apoyo a Adultos Mayores, así comoEducación a niños de escasos recursos entre otras actividades, además de serle el Capellán de la Orden de los Caballeros de Colón para el Distrito Federal.
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