Aunque los pasos de Facundo Cabral son cada vez más lentos, su pasión ante la
vida se mantiene intacta.
Su humor refleja lo irónico de este personaje, pero también lo sencillo que
es y que le ha enseñado a ser su andar por el mundo.
Emocionado de estar una vez más en México, en el país que hace 38 años le
extendiera los brazos y lo lanzara al mundo, el cantautor ofreció una
conferencia de prensa para hablar de manera franca no sólo de la gira de
conciertos que ha preparado, sino de las muchas otras cosas que no había podido
decir debido a la distancia y a su enfermedad.
"Yo no he pensado en el final, pero el cuerpo sí. El cuerpo está ya muy
golpeado, y de hecho, es un milagro que pueda estar aquí, la última vez que
vine, que fue hace dos años, pensé que ya no iba a regresar.
"En los primeros meses del año tuve tres cirugías y ya tengo 73 años, así que
mi esqueleto pondrá una fecha aunque mi corazón y mi cerebro no", expresó el
autor de "No soy de aquí ni soy de allá".
Sin ánimos de compadecerse, este hombre, hoy de cabello canoso y bastón en
mano, dejó en claro lo crítico de su estado, haciendo notar las ganas que tiene
de seguir disfrutando.
"Tengo una quimioterapia muy fuerte, pero hasta ahí, tengo ganas y vivo el
presente. Lo podremos controlar un tiempo pero es cáncer, no es gripa", expresó
de manera tajante, dejando a los presentes sorprendidos de la entereza del
hombre, que desde hace más de 20 años lucha contra este padecimiento.
Cabral aprovechó este encuentro para compartir parte de sus recuerdos de las
visitas pasadas a México, de lo que significó un día llegar a la capital y
toparse de frente con Jacobo Zabludovsky, y transformar su vida en lo que ha
sido: "Una noche buena en casa de la abuela que años".
Sin miedo
Según platicó, fue en 1972 cuando una tarde se topó de frente con el
periodista mexicano, y debido a la ausencia de Don Pedro Vargas, Zabludovsky le
ofreció ocho minutos de su programa para hablar de sus viajes por el mundo y su
música, lo cual se convirtió en una emisión completa que ameritó llamadas de
figuras como María Félix y José Alfredo Jiménez.
Un encuentro afortunado que, tan sólo en una semana, lo hizo presentarse en
el Palacio de Bellas Artes y que ya no lo pudo parar.
"Mi vida no hubiera sido tan rica como ha sido si no hubiera pasado una vez
por aquí. Creo que he cantado más aquí que en mi país y es un milagro",
afirmó.
"Al principio yo no me lo tomaba en serio, es más, no sé si ya me lo tomo en
serio, porque ante todo soy un viajero vagabundo que de vez en cuando para a
saludar y contar lo que ve.
"Yo siempre estuve más atento a la literatura, creo que estoy casado con
ella, pero la música llegó como mi amante y ahora los tres llevamos una buena
relación", relató el que a sí mismo se nombra 'músico poeta y loco'.
Respecto a esta gira que incluye 19 presentaciones en México y que también
llegará a Ciudad Juárez, manifestó no sentirse aludido ante la violencia que
sabe hay en la región, ya que considera que este 'error humano pasará'.
"Yo después de tantos años aprendí a esquivar a los pendejos. A los pendejos
que creen que la vida es un campo de batalla, a los homicidas y suicidas, y por
eso he podido vivir tranquilo", respondió concreto.
"Por supuesto que sé que hay lugares que están ardiendo, y siempre voy, yo
nunca pienso en eso, mi verdadero enemigo lo llevo dentro y es el cáncer",
agregó el viajero que ha llegado con su música a lugares como Vietnam, El
Salvador en medio de una guerra civil, o a Afganistán en plena guerra contra los
rusos.
"Pero el ser humano es bueno, no se nota porque viene silencioso mientras que
el mal hace mucho ruido. Una bomba hace más ruido que cualquier caricia".
Cabral, quien fuera llamado Mensajero Mundial de la Paz por la Organización
de las Naciones Unidas en 1996, mencionó que el mundo está sufriendo
transformaciones radicales, las cuales no solamente han puesto un punto y aparte
en la música, sino, tristemente también en las relaciones humanas.
Su concierto
¿Dónde y cuándo?
28 y 29 de agosto Monterrey.
1° de septiembre Cd. Juárez.
4 de septiembre Guadalajara.
12 de septiembre Cd. de México (Teatro Metropólitan).
20 de septiembre Mérida.