La virulencia, la letalidad y el comportamiento biológico de este virus, y
que los antecedentes de las epidemias mundiales que se presentaron con
anterioridad a principio del siglo pasado, hacía pensar que era muy probable que
tuviéramos una epidemia con una mortalidad muy alta, pero que realmente era
imprevisible.
Cuando se habla de que hubo exageración sobre reacción, desproporción en la
reacción en el Gobierno Federal yo quisiera comparar esto con lo que sucede con
los huracanes, quienes vivimos en zonas tropicales del país, pues sabemos que
cuando se reconoce un huracán, que emerge en el trópico, su trayectoria, su
velocidad y su fuerza empiezan a ser pronosticados, y se desatan una serie de
medidas de protección civil.
A posteriori es muy fácil para el habitante de la Península de Yucatán decir
que las evacuaciones, los procedimientos para generar movilidad económica que
también se produce en estos casos, para un meteoro que termina estrellándose en
las costas de Cuba, en las costas de Miami, pues es un caso de gasto inútil de
acciones necesarias, pero en realidad es que estos fenómenos naturales, estos
desastres naturales, como son los temblores, como son las epidemias, como son
los huracanes, .... (inaudible) ...de imprevisibilidad, y todos los gastos
científicos con los que se contaban en febrero, marzo y abril del 2009, y hasta
que posteriormente conocimos la historia natural de la enfermedad que para esto
México contribuyó mucho de la experiencia mexicana para que el mundo pudiera
conocer esto que llamamos ..... ...es decir, cómo podemos prever que se va a
comportar en la mayoría de los casos, en la mayoría de los pacientes, un agente
infeccioso, que por cierto, aún así, aún conociéndolo, los diferentes sujetos
las rutas de la producción de la enfermedad no.... depende de muchos factores,
como son, las características inmunológicas, nutricionales, de vacunación y de
estructura orgánica de cada individuo, es decir que un virus en diferentes
personas podrá producir una infección asintomática y en ratos podría producir la
muerte, el mismo virus, pero que se desenvuelve en cada organismo individual de
una manera diferente.
De manera que el Gobierno Mexicano en ese momento actuó bajo los lineamientos
de la OMS, de la Organización Panamericana de la Salud, de los lineamientos
internacionales bajo las recomendaciones internacionales que se generaran en ese
momento y ante un agente infeccioso que, por su estructura, por sus similitudes
y analogías con el virus de la epidemia del 18, podían hacer constar que podría
tener consecuencias catastróficas si no se actuaba con oportunidad, con
responsabilidad y con el alto riesgo, con toda transparencia, por cierto de que
decide a posteriori que se estaba sobreactuando. Yo creo que precisamente esa
oportunidad, esa responsabilidad permitió que la mortalidad con la que
finalmente nos encontramos fuese mucho menor de la prevista y que por cierto
también ya conociendo el comportamiento del virus, es muy fácil, insisto, a
psteriori decir que se sobreactuó, pero con los elementos con los que se contaba
en ese momento, ha sido reconocido por la comunidad científica internacional y
por los organismos mundiales y continentales que se actuó con toda
responsabilidad y éste ha sido reconocido. Y yo creo que es una contradicción al
decir que no hubo liderazgo, que no hubo dirección, cuando precisamente al mismo
tiempo se ha cursado lo contrario, es decir, se actuó con mucha energía, con un
exceso de intervención ante un fenómeno con la potencialidad, digamos que
estábamos....
Yo creo que son los organismos internacionales los que debieran calificar
precisamente, como lo han hecho, la intervención del gobierno mexicano como
oportuna, eficaz y responsable, y pues no necesariamente las opiniones
periodísticas por muy famosos periódicos que pudieran ser a nivel
internacional, que sólo tienen la autoridad científica como si lo tienen las
publicaciones internacionales y los organismos que califican en este
sentido.
Un servidor ya ha sido vacunado, soy médico, y creo que como médico es una
responsabilidad de no generar expectativas que pudieran ser atemorizantes para
la población, tenemos poblaciones que pueden tener bloques importantes de
enfermar y que podemos prevenirlos con una vacuna que la evidencia también nos
está demostrando que es segura, particularmente en personas en edades de mayor
vulnerabilidad con problemas vasculares o pulmonares, y que son personas que
están en alto riesgo ante una enfermedad respiratoria del tipo de la influenza
estacional o de la AH1N1 que ahora conocemos.
Ciertamente hay que reconocer, yo creo que ninguna persona que tenga
información adecuada. . . . . .
(Sigue 9ª. Parte)
. . . ciertamente hay que reconocer, yo creo que
ninguna persona que tenga información adecuada, la disparidad en los estados de
nuestro sistema de salud, la disparidad de los sistemas, es decir, entre el
ISSSTE, el Seguro Social, los sistemas de población abierta que actualmente
atiende el Seguro Popular y la población en general.
Existen disparidades y que indudablemente también hay disparidades en la
manera en que cada estado y cada entidad operativa aplica incluso
operacionalmente los recursos del Seguro Popular, pero si queremos ser honestos,
también hay que reconocer que en los últimos años, desde el régimen del
Presidente Fox hasta la fecha, el Seguro Popular en los estados, cifras sin
precedentes, el sistema de salud nacional y que aplica cada estado con los
márgenes de las reglas de operación del sistema, cifras que cada estado recibe,
que en muchos casos han generado expectativas de poder reforzar, rehabilitar o
extender servicios de salud, infraestructura sanitaria, insisto, sin
precedentes, las insuficiencias son enormes todavía, los rezagos son también
muy importantes, pero la inyección de recursos al aro de la salud, si bien no
es suficiente todavía no llega a lo recomendado a nivel de los lineamientos
internacionales, tenemos que reconocer si queremos ser honestos que ha sido
histórica desde la existencia del Seguro Popular. Y esto representa un
incremento importante de la inversión en salud.
Y finalmente quisiera señalar el aspecto del ocultamiento que también se
ha mencionado, que en otras épocas de la historia de México en otro tipo de
epidemias, yo creo que aquí si de algo se puede calificar, la actuación del
Secretario de Salud y del Gobierno Federal es de una apertura, una
transparencia total, incluso el gobierno federal daba a conocer con mayor
rapidez que algunos estados, como en el caso de Yucatán los casos presentados,
y que incluso el relajamiento inicial de ciertas medidas sanitarias dio lugar a
un crecimiento muy importante de casos cuando en otros estados ya estaba en
proceso de abatimiento.
De manera que yo creo que en este ejercicio tendremos que ser muy objetivos
y reconocer que se actuó con la información qu e tenía, con toda
responsabilidad y que ciertamente pudiera parecer hoy en día que ese impacto
económico que se causó, sin duda con las medidas pero que está matizado en su
proporción exacta, en las cifras que hoy estamos revisando, obedeció
precisamente a los riesgos que en ese momento se tenían, que era afrontar con
la información que en esos minutos también se contaban.