Honrarás
a tu padre y a tu madre, dicen los necios, y es necesario entender que este
concepto da lugar al obsoleto hacer de una madre un dios, y de esta forma,
afianzar la culpa y la responsabilidad de los hijos. Conocidos son los casos de
madres y padres dispuestos a sacrificar a sus hijos por una mejora económica.
Desde los cuentos infantiles, cuentos de brujas, los dramas de amor, en que los
jóvenes acaban huyendo de sus propios padres.
Negar a
tus padres debe de ser la búsqueda. Pero esta negación jamás debe establecerse
como un capricho, como nada debe ser capricho en las decisiones de la vida,
sino abandonar la culpa que quieren imponerte.
Dicen
los que saben que es a los 23 años cuando un ser humano deja totalmente de
crecer físicamente; y esa persona (ese envase para el alma de los románticos)
que eres a esa edad, es la que serás hasta el día de tu muerte. Entre los 16 y
los 35 años tu mente puede afianzar sus más preclaras ideologías, y es acá,
donde la sentencia de Negar a tus padres debe imponerse. Arrojar las culpas al
retrete y descubrir el ¿para qué diablos estás en este mundo, sociedad, esta
maldita comunidad? ¿qué representas, quién eres?
Dramas
menos dramas mas, es en esta época en que todos los Estados en el poder social
buscarán doblegarte, amansarte, formarte: sus escuelas de la virtud, su
catequesis, sus filosofías de lo políticamente correcto te enfrentarán una y
otra vez contra tus deseos y sentimientos naturales. ¿Cuántos jóvenes asisten a
una iglesia a conocer pareja? ¿A un grupo social, desde banditas callejeras,
talleres de escritores, colegios, clubes, hasta las juventudes de los partidos
políticos? ¿Cuántos se hacen políticos para poder mirar de nuevo a la chica que
les entregó un volante? Desde estas simplezas hasta la formación de ideales
concretos, basados en experiencias, contactos y lecturas, la otra formación, la
que está fuera de la academia, irá vislumbrando el ser que eres.
Pero si
la culpa de la obediencia ciega en los padres: Debes honrarlos, madre solo hay
una, es tu padre, obedece, mientras vivas bajo mi techo harás lo que yo diga,
únete a mi y te daré una diputación, sólo haz lo que ellos te manden... mientras
permitas que este tipo de discurso perneé en tu conciencia, entonces ese que
pudiste ser, jamás verá la luz.
Mira a
tu alrededor a los políticos que hoy buscan competir por la presidencia de
México: quiénes son, cómo ha sido su carrera, quiénes son sus amigos, sus
familiares, sus parejas sentimentales, de dónde y cómo surgieron, cuáles han
sido los encuentros afortunados y desafortunados que han tenido entre ellos. De
dónde ha surgido Peña Nieto, quién es en verdad Andrés Manuel, dónde nació,
quiénes son sus padres, dónde estudió, quiénes fueron sus maestros, cuáles han
sido sus estrategias y discursos, cómo cambió de un partido a otro, cuáles sus
logros.
Cómo
tú, ellos igual fueron jóvenes. Pregúntate si lograron romper con sus "padres",
o simplemente forman parte de la misma maquinaria que dicta una línea que ellos
caminan para obtener beneficios personales.
Visto
queda que el "escritor fantasma" que desarrolló la obra que Peña Nieto fue a
presentar a aquella Feria del Libro en Guadalajara, tuvo más contacto con los
asesores del candidato del Pri que con la figura que pretendía simular. Peña
Nieto no recordaba ni el título de "su" libro. Vista queda la intransigencia y
la obsesión de Andrés Manuel de trazar el camino del héroe para su ego personal
que buscar soluciones verdaderas para este país.
Tú
joven que este 2012 cumplirás los 18 años, tienes que mirar más allá de tu
familia y los amigos que te rodean, hacer un viaje larguísimo por la historia
de tu país, y no caminar a votar porque los eslogans dicen que hay que hacerlo.
Tienes que saber el porqué tienes que hacerlo, y no sentirte obligado por la
carga moral.
Tienes
que saber que en este país y en el resto del mundo vale más un pasaporte que
una credencial para votar. Y que NO es tu obligación sacarla siquiera. Que ir a
votar es un derecho, como la secrecía de tu voto es la salvaguarda de tus
ideales. Tienes que saber que en este sexenio han muerto poco más de 60 mil
personas, cifra que casi alcanza ya las pérdidas que tuvieron los Estados
Unidos de Norteamérica en la guerra de Vietnam que fueron a perder; y que esos mexicanos
muertos, esa sangre ha sido derramada por acuerdo de todos los partidos políticos
que aprueban el presupuesto de esta guerra de la que quieren culpar a un solo
personaje, y lo han hecho bajo acciones inmorales de alianzas y acuerdos que
únicamente los beneficia a ellos.
Tienes
que saber que jóvenes como tú, no tuvieron la oportunidad siquiera de negar a
sus padres y fueron muertos, decapitados, arrancados del seno de sus familias.
Es hora
de que tú lo sepas y lo compartas. No es la culpa la que debe detenerte. Es en
última instancia, ese concepto que llaman Amor, el que debe permanecer en ti
para formarte. El amor por ti mismo, el amor por el ser que quieres ser.