El día de hoy, subo a esta honrosa tribuna, para con respeto solicitar, como lo haremos en breve, a esta soberanía nos otorgue el permiso de licencia correspondiente a mis compañeros diputados: Leticia Mendoza Alcocer, Alberto Escamilla Cerón, Javier Osante Solís, Carlos Carrillo Paredes y un servidor. Pero más que solicitarle a este pleno su autorización en respeto a la representación que el Congreso tiene, le solicitamos a la sociedad yucateca nos permita seguir construyendo oportunidades para el avance de Yucatán.
Nos vamos con la satisfacción del deber cumplido; los números y los resultados de nuestro trabajo de manera conjunta así lo demuestra, pero siempre con la insatisfacción necesaria para seguir trabajando por nuestro Estado. Nos llevamos el legado de encontrar en el diálogo respetuoso y la tolerancia, la construcción de ideas que se materializan hoy en nuevas reglas de convivencia para los yucatecos.
Entendemos el trabajo legislativo como el esfuerzo de un cuerpo colegiado obligado a encontrar soluciones a las problemáticas de la sociedad que representamos, soluciones que deberán surgir de las mejores ideas, con las mejores intenciones, con las mejores voluntades y, que en el debate de las mismas, encontrará la riqueza fundamental de una sociedad que vive en democracia; esa riqueza que se encuentra en la diversidad de ideas que persiguen un mismo objetivo y con la voluntad política de poner por delante el interés general, materializando así, los legados históricos que marcan el desarrollo de un pueblo en su conjunto.
Entendemos la representación social y el servicio público como el espacio de oportunidad que se tiene para cumplir con las tareas encomendadas de acuerdo a nuestras atribuciones y acorde a nuestras capacidades. Tarea que indudablemente, esta Legislatura ha cumplido con creces, nuestras 30 leyes, 26 de ellas por unanimidad así lo demuestran.
Reitero mi felicitación a los 25 diputados que integran esta histórica Legislatura, y les doy la más cordial bienvenida a quienes el día de hoy se integran a esta responsabilidad.
Vivimos en un Yucatán lleno de retos y oportunidades, en un Yucatán que tiene como común denominador a la nobleza de su gente y la armonía de una sociedad que goza de niveles de vida que hoy por hoy son envidiables en otras partes del país. Nadie, de ningún partido y de ningún color estáa en contra de seguir viviendo en un estado seguro, en un estado de oportunidades en materia educativa, de mejora en la salud pública, de mejora en los ingresos de las familias. Por eso los tiempos que se avecinan son una oportunidad para esta generación, una oportunidad para comprometernos a trabajar para mantener lo que con tanto esfuerzo se ha conseguido en los últimos años. Estará en nuestra madurez de poner el debate de las ideas por delante a los intereses particulares, donde encontraremos la principal herramienta para seguir sacando adelante a Yucatán.
Los resultados de esta Legislatura nos dejan un legado: nunca el debate de lo público deberá ser producto del rencor, del odio patrocinado por intereses mezquinos de la continuidad de divergencias basadas en pasados que no saben perdonarse, una sociedad dividida, un debate político basado en la descalificación, basado en el ataque sin argumentos y sistemático, nunca abonará al honesto crecimiento de los yucatecos.
Aprendimos en este Congreso que todos vivimos bajo el mismo techo, que terminando nuestras responsabilidades públicas seguiremos viviendo en Yucatán, y que los resultados de nuestras acciones desde el ejercicio del poder serán legado permanente para nuestros hijos, por eso ratificamos nuestro compromiso de seguir trabajando en los espacios donde nuestra vida pública y la sociedad nos lo permita con la premisa de la buena voluntad, de las mejores intenciones y con la disposición a ser evaluados conforme a nuestros resultados y a encontrar en el respeto la tolerancia y el amor por nuestro Estado, objetivos y espacios que sin duda nos puedan unir para seguir construyendo el Yucatán que queremos para nuestros hijos.
Diferencias en las ideas siempre existirán y las veremos como una oportunidad de enriquecimiento de nuestra vida democrática. Nos manifestamos deseosos de que la presentación de esas ideas sean siempre una característica del debate de lo público, que los próximos procesos encuentren en los proyectos y en los programas de trabajo, la razón por la cual la sociedad dé su confianza a quienes participen en los mismos, le abonamos y le apostamos al mundo de las ideas, seguiremos haciendo nuestra parte.
Muchas gracias, es cuánto.