Quienes formamos parte de los partidos políticos emergentes a nivel local, estamos de acuerdo en que la venidera reforma electoral disminuya del 2 al 1.5% como mínimo para conservar el registro, así como las prerrogativas económicas a la cuales se tienen derecho por ley.
Bajar el porcentaje no significa perpetuar políticamente sin hacer nada o como coloquialmente se le conoce, "vivir dentro del presupuesto". Por el contrario, se trata de establecer los candados jurídicos necesarios, los cuales permitan que con ese recurso económico y humano que conforman las directivas estatales, se refuerce el trabajo de capacitación y activismo, principalmente ideológico y editorial para mantener la vigencia de los principios rectores que nos dieron la conformación de un partido político.
El debate decembrino prácticamente estará conformado por la reforma electoral, en su máxime esfuerzo de adecuación al marco constitucional federal, que por su notoria obviedad se venció el plazo establecido para que las legislaturas locales realicen sus cambios normativos alineando los cambios hechos por el Congreso de la Unión.
Esta propuesta respecto al 1.5% fue profundamente discutida en las sesiones a las cuales el IPEPAC tuvo con los partidos políticos, los cuales expresaron sus puntos de vista respecto a la reforma electoral. Ahora es el momento que se les tome en cuenta, de lo contrario, se estaría echando en saco roto, el trabajo realizado producto de estas reuniones.
El contar con un sistema de partidos sólido es tarea prioritaria para el Estado, máxime que se necesita de una pluralidad que no es ajena a nuestro sistema político. Por ejemplo, durante los pasados comicios en los Estados Unidos, tuvimos la presencia de ocho candidatos a la presidencia del país más importante del orbe. Esto demostró una gran diversidad de opciones constituidas como partidos y un independiente que intentaron formar parte de las preferencias electorales, sin embargo, la opinión pública sólo focalizó a Obama y al triste McCain.
Es muy importante trabajar en los consensos hacia la gobernabilidad del legislativo yucateco. Para que el PRI apruebe esta reforma electoral, se necesita mayoría calificada, es decir, dos votos más de los que ya cuenta. De ahí que el PAN jugará un papel muy importante en esta toma de decisiones que esperamos sea incluyente.
Otro de los aspectos claves de la reforma electoral local y que debe considerar la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso local, es que en los comicios para elegir comisarios municipales, el Instituto de Procedimientos Electorales y Participación Ciudadana (IPEPAC), debe intervenir por ley, con el objetivo de organizar, arbitrar y garantizar la elección imparcial de estas autoridades. Y, además, debe hacerlo al unísono, es decir, el mismo día que se elijan regidores.
Las experiencias donde afloraron las irregularidades por parte de los alcaldes fueron muy notorias en el caso de Chapab e Izamal. En estos municipios los presidentes municipales pretendieron hacer lo que quisieran con las comisarías de Citincabchén y Kimbilá, respectivamente y deja como lección política que se debe legislar para que esto no vuelva a ocurrir, máxime que se trata de lugares donde es más notoria la compra y coacción del voto.
Como se recordará, en el caso de Chapab, el primer edil panista designó al nuevo comisario municipal sin que el cabildo esté legalmente constituido, lo hizo bajo su criterio personal usando la "ley de Herodes" para poder tener el control de la única comisaría, además de comprar al único regidor priísta que existe.
En Izamal, el presidente municipal, de extracción priísta, realizó los comicios conforme a la Ley, sin embargo, al ver que su delfín no quedó, desconoció la elección argumentando que Feliciana Mex, quien había ganado, no estaba en la lista nominal y por ende no podía ser electa, a pesar de haber ganado limpiamente los comicios. Argucia vacía de sustento legal, cuando la ley ni siquiera menciona el argumento pueril que el edil consideró para desconocer a la ganadora.
Este proceso electoral realizado en marzo de este año, fue inédito ya fue la primera vez que un órgano electoral como el IPEPAC organizara y regulara los comicios para la elección de las autoridades auxiliares o también llamados comisarios municipales. Motivo que la Ley de los Municipios establece la elección directa y universal mas no señala que debe estar regulada por el órgano estatal electoral. De ahí que valdría la pena legislarlo y no tenga que haber estos parches políticos.
Hasta donde tengo conocimiento sobre el tema, en diciembre del 2007, la regidora priista del municipio de Chihuahua, Kenny Arroyo González, presentó una propuesta similar a la que argumento, siendo el Instituto Estatal Electoral de ese estado, el órgano encargado de regular los comicios de las juntas seccionales y comisarías.
Señoras y señores: la práctica parlamentaria incluye la visión y conformación de un marco jurídico acorde a las necesidades políticas de la región, y es por ella que la propuesta de Nueva Alianza es esta, incluyente, la cual espero sea tomada en cuenta por la comisión legislativa correspondiente.