Recientemente visitó Yucatán Josefina
Vázquez Mota, coordinadora de la bancada del Partido de Acción Nacional en la
cámara de diputados a nivel federal y una de las más serias aspirantes del
blanquiazul a la primera magistratura del país. Su visita, muy esperada por
numerosos militantes, dejó impresiones diversas en mi ánimo. A continuación, el
recuento:
En primer lugar, me dejó francamente
impresionado su capacidad de manejo mediático y la facilidad desplegada para
interactuar ante la prensa. Empero, por alguna razón, su imagen dista mucho de
ser cálida. Sin dejar de manejar una exquisita cortesía, puedo decir que
Josefina Vázquez a mi juicio es una mujer fría, dura, calculadora
incluso.
Asimismo, me llamó la atención la
suficiencia exhibida por su equipo de colaboradores, particularmente por
Alejandro su jefe de prensa, un tipo cargante y pagado de sí mismo, que se
encuentra a años luz de ser la persona idónea para contribuir a que su jefa
mantenga una relación cordial con los diversos medios
informativos.
Me pareció igualmente sorprendente su
lenguaje y a despecho que guste o no a muchos, debo decir que nunca antes, ni
siquiera en presidentes de la república, ni en caciques como Víctor Cervera
Pacheco o en aspirantes a semejante condición como su sobrina, la gobernadora en
turno, me había encontrado con alguien que se atreviera a decir: mis diputados,
como quien se refiere a sus tropas, a sus incondicionales o gente a su mando. La
soberbia es una tentación y un riesgo que Vázquez Mota y sus allegados deberán
evadir, si desean calar hondo en el ánimo popular.
No puedo omitir relatar la atmósfera
de cargada que acompañaba a Vázquez Mota; la ambición de recrear el escenario
presidencial, la puede precipitar a un clima artificial, que difícilmente
seduzca a una militancia ansiosa de autenticidad y de retorno a los valores del
panismo, que difícilmente arraiguen en un entorno de batucadas, acarreos y
agendas apretadas donde son prioridad los contactos cupulares y el trato a la
base solo sirve para la foto.
Tampoco puedo dejar de consignar que
la negativa de la dirección general de CULTUR para otorgar como sede del
encuentro con la militancia panista uno de los salones del centro de
convenciones Siglo XXI, resultó completamente providencial, puesto que de lo
contrario, Vázquez Mota habría sufrido un doloroso revés, pues el local se
habría mirado semivacío, pues no fue capaz de llenar la sede de la cámara de
comercio, considerablemente más pequeña.
Para concluir, llama la atención que
curiosamente, cuando está tan cercana la sucesión presidencial, inunde a todos
los suspirantes, con independencia del partido político de su extracción, un
verdadero frenesí por la rendición de cuentas y por informar a la ciudadanía.
Indigna verdaderamente que algunos
políticos pretendan considerarnos retrasados mentales suponiendo que vamos a
caer en tan burdos garlitos. La realidad es que la transparencia, la rendición
de cuentas y el ánimo de informar a la ciudadanía, estaban muy lejos de los
objetivos de Josefina Vázquez y su equipo, que en días y horas de trabajo,
estaban en franca labor de proselitismo, con el magro pretexto de dar cuenta del
quehacer de los legisladores federales, como si los diputados federales panistas
no tuvieran el saludable hábito de hacer periódicamente un recuento de sus
actividades. Mejor sería que la coordinadora de la bancada panista, solicitara
licencia para separarse de su cargo y dedicarse de lleno a cumplimentar sus
aspiraciones.
A pesar de todo, queda claro que
Josefina Vázquez tiene a su favor varios factores: la inclinación presidencial,
su condición de género, su agilidad mental, su habilidad para el manejo
mediático y la posibilidad de disponer de su bancada en calidad de operadores
políticos y donde las relaciones propias y de sus cofrades y merced a los
recursos de que disponen sus prosélitos, pueden marcar diferencia y la
convierten francamente en la puntera por la sucesión presidencial panista.
Solamente es preciso que no olvide
que no necesariamente el favorito del ejecutivo es el que se erige vencedor en
estos menesteres. Empero, en las condiciones políticas que prevalecen el día de
hoy, Josefina Vázquez me parece es la mejor opción para hacerse con la
candidatura presidencial; precisamente por eso, debe poner los pies en la tierra
y conducirse con mayor sencillez y producirse con mucha más humildad. Que no
diga que nunca le mandaron el mensaje.
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