El Compromiso de Andrés Manuel López Obrador, como pre candidato del movimiento Progresista a la Presidencia de la República, de incluir en el Proyecto Alternativo de Nación, la reactivación del empleo y las condiciones laborales a todos los trabajadores de la empresa Luz y Fuerza del Centro, que fueron despedidos injustamente en el actual régimen neoliberal, con la reapertura de las fuentes de trabajo y restituir una nueva empresa eléctrica de Luz y Fuerza del Centro desde los primeros días de su gobierno, (Por Esto! 5 de febrero) representa un compromiso directo con el movimiento social en lucha por la defensa de los derechos económicos y sociales de amplios sectores del pueblo mexicano, muy lastimado por las políticas neoliberales del capitalismo salvaje.
Más de 44 mil familias fueron afectadas por la decisión de un fallo arbitrario en contra de esta fuente de trabajo que garantiza escala móvil de salarios, incluso a más de 15 mil ex trabajadores, jubilados y pensionadas, (que son los que actualmente sostienen el movimiento), y que según Martín Esparza, líder nacional del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) promoverán y defenderán el voto a favor de López Obrador.
Este vínculo ideológico y de compromiso electoral, es una verdadera novedad y buena noticia en nuestro país, ya que históricamente el gobierno y sus partidos electorales en muy raras ocasiones promueven la identidad de clase en los compromisos de campaña y mucho menos los intereses que representan la división de clases sociales, frente a los intereses de la clase trabajadora y la burguesía empresarial y financiera, que de esta manera, la segunda, se fue empoderando y corrompiendo respecto a los valores sociales y particulares en la acumulación del poder y de dinero.
Para los partidos tradicionales sólo existe una clase social, que es la capitalista y todos podemos ser felizmente capitalistas. No existe la clase trabajadora ni sus luchas por justicia, dignidad y mejores condiciones de vida.
Para los neoliberales los trabajadores no tenemos clase social ni intereses concretos clasificados. El salario, el seguro social, la salud, la educación, las pensiones contributivas y no contributivas, no deber ser responsabilidades del Estado, instrumento político que la sociedad se supone que constituyó para que procure su desarrollo justo y digno. Porque el estado en poder de los neoliberales, considera que la salud, la educación las pensiones, todo debe privatizarse. El sector social es corrupto por naturaleza, el sector privado es casi sagrado, sin que piensen que los intereses individuales, insaciables, y sin regularización estatal son los que determinan la corrupción, la violencia institucionalizada y la deshumanización que vivimos ahora.
Despojo de tierras, narcotráfico, desempleo y su secuela de crimen organizado, alcoholismo y drogadicción; devastación-contaminación ambiental y espiritual, corrupción política, es parte de la profunda crisis que vivimos en el país producto del modelo económico que en los últimos 30 años ha afectado nuestra economía y nuestra moral.
Por eso es alentador los acuerdo de Andrés Manuel como pre candidato de las fuerzas progresistas y de la izquierda con Martín Esparza líder del SME, en una lucha electoral común y pacífica por la gran transformación del país hacia una democracia participativa transparente, en la que el Estado respete sus compromisos y los espacios que corresponde a la clase trabajadora, como motor principal del desarrollo en nuestro país.
Aprovecho este espacio para demandarle al PRD local, se mire en el espejo de AMLO, y si realmente va a apoyar su candidatura, que lo haga impulsando candidaturas locales con los mejores perfiles identificadas con el movimiento social, que representa la Regeneración, que se ha iniciado ya en el Yucatán, por la defensa de los derechos humanos del pueblo maya y su autonomía, sus derechos no sólo culturales sino al trabajo, y a su patrimonio material que está sufriendo el peor despojo en tierras y territorios, para proyectos turísticos depredadores ansiosos de vincularse al neoliberalismo globalizador, que no es otra cosa que la venta de la patria.
Candidaturas identificadas con la lucha por la defensa de los derechos humanos, económicos y sociales de los adultos mayores de 60 años (como marca la ley), a una pensión no contributiva proveniente del Estado, instrumento político que nuestra sociedad constituyó para su servicio, puesto que una sociedad moderna y civilizada tiene la obligación de proteger a sus ancianos y a sus niños económicamente. Los que estamos involucrados en estas luchas consideramos que en la coyuntura de las elecciones de 2012, estamos a tiempo de luchar pacíficamente, por medio de las elecciones, por los cambios profundos que el país necesita; esto antes que la lucha se tenga que tornar violenta por la imposición de una burocracia servil al neoliberalismo e insensible a los problemas sociales.
Reitero la importancia no sólo de la vinculación y combinación de las luchas y los luchadores, por la democracia social con las luchas y los luchadores por la democracia electoral, sino la posible alianza partidista entre los tres partidos del Frente (PRD, PT y MC) que disponen de registro, para impulsar candidaturas comunes, que permita boletas electorales precisas de identidad con la izquierda, en la elección federal y estatal, que faciliten a los electores su decisión al momento de votar en la mayoría de las casillas del Estado. Esto nos daría mayor confianza y seguridad en la defensa de la votación por los partidos y movimientos que apoyamos en el inicio de la gran transformación desde la conciencia política ciudadana.