Es increíble el nivel de sometimiento y empinamiento político y administrativo, que presenta ante la opinión publica Marcelo Ebrard, pisoteado por Manuel Andrés López Obrador. Tal parece que MALO es el verdadero Jefe de Gobierno del Distrito Federal y no Marcelo Ebrard, investido constitucionalmente como tal, pareciendo este un "pelele y títere pejemascota", del autonombrado "presidente legitimo". El surrealismo político trágico-cómico que le ha impuesto MALO a sus dogmáticos seguidores y simpatizantes radicales integrantes de la "Republica de Pejelandia", tiene connotaciones políticas que desestabilizan a la sociedad mexicana y que pudieran causar, de no ser detenida oportunamente, una tragedia nacional con consecuencias negativas y no deseadas por el raciocinio político, en contra de los mexicanos.
Marcelo Ebrard ha solapado todas las acciones de ilegalidad que ha emprendido el pejemalo, posteriormente a las elecciones presidenciales que supuestamente Manuel Andrés López Obrador ganó. El hecho de que MALO haya perdido las elecciones por una diferencia mínima, no significa que las haya ganado lo cual, no ha podido demostrar a la fecha de forma cierta y real. Las múltiples acciones de protesta que el "presidente legitimo de Pejelandia", ha establecido contra los habitantes del Distrito Federal, demuestran la mezquindad y perversidad política del iluminado rayito MALO.
El secuestro del Paseo de la Reforma, los mítines, bloqueos, marchas, manifestaciones y agresiones de toda índole a los ciudadanos del D. F., etc., así como el secuestro de la Cámara de Diputados y la toma de tribuna, ordenadas por Manuel Andrés López Obrador, fueron avaladas y apoyadas por Marcelo Ebrard, que en ningún momento aplico la autoridad y la Ley, lo que constitucionalmente protestó cumplir, prefiriendo doblegarse a la autoridad mayor de MALO, que la de los ciudadanos del D. F., cansados y hartos de tantos desmanes de parte del peje y sus fanatizados seguidores, así como de la falta de pantalones y su contenido del Jefe de Gobierno.
Marcelo Ebrard, ha demostrado autoridad para detener y desalojar a revoltosos e invasores de diversos grupos de agitadores sociales, que no pertenecen a los grupos radicales pejistas, pero a estos no los tocan ni siquiera con el pétalo de una rosa. La impunidad y la protección del gobierno del D. F. hacia los grupos radicales pejistas, conectados la mayoría de estos con la delincuencia organizada y del narcotráfico, mantiene en permanente estado de tensión a todos los habitantes de la capital y por extensión al resto de la republica.
El Jefe de Gobierno del D. F. ha soportado innumerable humillaciones políticas de Manuel Andrés López Obrador. ¿Que le sabrá MALO a M. Ebrard, ó de que manera lo tiene maniatado y sojuzgado políticamente, que ante la opinión publica lo presenta como su títere en funciones de pelele pejemascota? Marcelo Ebrard debe demostrar mas carácter y pantalones con su contenido, mandando por un tubo y sacudirse políticamente a Manuel Andrés López Obrador, ya que de no ser así se puede ir despidiendo de sus posibilidades de ser candidato de la Presidencia de la Republica por el PRD, por lo que debe entender puntualmente que es indispensable su voluntad política proactiva para poder avanzar en sus aspiraciones.
La indiferencia y cerrazón política de Marcelo Ebrard al reconocimiento de Felipe Calderón Hinojosa como Presidente de la Republica por órdenes de MALO, ha perjudicado sus relaciones con el gobierno federal, lo que ha tenido consecuencias políticas, administrativas y sociales negativas, que han afectado al Distrito Federal y que solo han ayudado a incrementar la tensión y crispación política, en detrimento de las posibilidades electorales del PRD en el 2012. Marcelo Ebrard debe asumir con entereza y valentía política la responsabilidad otorgada por millones de defeños de manera responsable, ya que hasta el momento sus actos de sumisión y empinamiento político a MALO, no solo están hundiendo al PRD, sino también la idea de una izquierda sensata, que como expresión política e ideológica muchos mexicanos siguen.
Los acontecimientos de Iztapalapa, es la última oportunidad que tiene Marcelo Ebrard, para demostrar ante la opinión publica nacional, que no es el legitimo pelele y títere pejemascota que presume y grita a los cuatro vientos Manuel Andrés López Obrador. Veremos si M. Ebrard, cumple o no con la exigencia anticonstitucional e ilegal a todas luces, de la aberración jurídica electoral de Manuel Andrés López Obrador de imponer caprichosamente a Clara Brugada, brincándose como ha acostumbrado en toda su vida política, las instituciones y ordenamientos jurídicos con su muy particular interpretación de su "Estado de Derecho". Después del primero de octubre, veremos realmente cual es la verdadera personalidad y de que esta hecho Marcelo Ebrard. Estamos seguros que así será. Es Cuanto. Estaremos Pendientes. (Sugerencias y Comentarios: jromerobrown@hotmail.com, jiromerobrown@hotmail.com)