Pese al proceso que enfrenta Ricardo Yáñez López (uno de los ex socios),
preso en el penal de Matamoros acusado de dirigir una banda de ordeña-ductos de
Pemex, la otra parte de la ya disuelta sociedad, buscando mantener viva la
tradición de Club Exxxes, celebró en grande siete años de existencia
Según la averiguación previa de la PGR DGCP/DF/OIT/2010, Yáñez López también
tiene vínculos con el Cartel del Golfo y ese fue el motivo por el que en abril
de este año, catearan y clausuraran los tres locales de la franquicia: el
ubicado en Insurgentes Sur más los otros dos del Estado de México, incluida su
casa matriz de la Vía Gustavo Baz. Es por eso que pareciera poco ético ensalzar
las virtudes de este festejo pero lo sucedido dentro de esa fiesta es digno de
relatar a todos los amantes de tan singular forma de diversión.
Y es que,
quizás sin proponérselo, el accionista que conservó el nombre de la franquicia
EXXXES, amalgamó lo que puede ser el futuro del table dance. Con motivo del
séptimo aniversario del ahora cuestionado sitio de desnudismo, rentaron dos
miércoles seguidos el Club Bleu --faraónico local ubicado en Paseo de la Reforma
35-- donde lanzaron la casa por la ventana todo con tal de matizar su dañada
reputación. de inicio ofertaron a su desamparada audiencia una barra libre, que
se sirvió sin trucos, ni condiciones y dentro de un ambiente elegante a la par
que fiestero. Con el fin de comenzar a calentar la, aseguran, inminente apertura
en septiembre del 2010, también rifaron un par de autos Mini Copper entre
bailarinas de la familia (Yarian de Venezuela y Vika de no sé dónde, fueron las
afortunadas). Por su parte, el gancho de la rifa obligó el arribo casi 100
bailarinas con el ánimo dispuesto para la ocasión y el sueño de ya no regresar a
casa en taxi.
En estas mismas páginas, quien esto escribe publicó un
drama-ensayo, sobre el lamentable estado que guardaba la vida teibolera chilanga
("Esplendor y decadencia del imperio table dance" ( http://notisureste.com.mx/opiniones/juan-alberto-vazquez_14/bajo-propio-riesgo--esplendor-decadencia-teibolera_1228 ) el 1 de agosto y ahí mismo adelantaba las exequias de estos sitios, atrapados en una
decadente rutina, ambiente mafiosón y de constante abuso al cliente. Pues bien,
quienes diseñaron esta nueva party de aniversario (dicen que se llaman Eleazar y
Héctor) lo hicieron de manera puntual y ordenada de tal forma que deberían de
contratarlos como asesores de quienes organizan los festejos bicentenarios en el
Gobierno Federal.
El primer acierto --y salvo el ballet de seis chicas que
cada hora cambiaban disfraz y ensayaban coreografías que iban de Beyoncé a
Elvis-- fue que ninguna de las bailarinas convocadas lo hicieron en sus clásicas,
coloridas y muchas veces absurdas vestimentas, y esta vez tampoco calzaron esas
interminables plataformas con los que se pasean incómodas por las pistas, con
los píes convertidos en zona de guerra.
No. Las reinas de la noche, esta vez
iban ataviadas como se va al antro: mezclilla, botas, vestidos cortos, mallones,
tops, harto maquillaje, faldas, shorts y escotes discretos. La convenida
humillación, dinámica común en antros de este tipo, en esta ocasión se vio
disminuida por lo que el ambiente se relajó pero no los deseos que se
mantuvieron al tope.
El local de considerables dimensiones, funcionó para
acomodar a los invitados a todo lo ancho (incluida una mesa en primera fila,
reservada a un grupo de enjundiosas lesbianas, que de ese modo anularon los
reclamos de Malu Micher, Directora del Instituto de las Mujeres del DF) y
durante toda la jornada, ocho horas a partir de las 10 de la noche, varios dj´s
de música electrónica ambientaron el festejo, mientras las nenas bailaban y
brindaban en la mesa que más les aplaudía. Por esta vez, no fueron ellas las que
ordenaron el soundtrack de la noche realidad que no pareció molestarles.
Pero lo
que debieron recibir como una bendición, fue la ausencia de pasarelas con
canción ruda para menearse primero y la light posterior para el encuere, en ese
interminable y predecible rol teibolero que ya no sorprende ni asusta a nadie.
¿Qué sucedió? Pues que al dejar más cosas a la imaginación, creció el deseo por
acercarse al elenco de los exxxesos (donde hay eslovacas, cubanas, argentinas,
venezolanas y hermosísimas mexicanas) así como también aumentaron las ventas de
las boleteras, ignoradas al inicio del fiestón. Y aunque algunas mamacitas se
negaron a practicar bailes privados (porque iban "a festejar, no a trabajar"),
un gran porcentaje se mostró accesible y con ganas de apachurrar la calentura de
los ávidos clientes.
Nacido en el verano del 2003, el citado club se
convirtió muy pronto en un clásico, de la zona norte y destacó por la fórmula de
precios justos y mujeres guapas. Queriendo desmarcarse del estilo que ya
permeaba a todo el gremio, los encargados optaron por brindar un trato paternal
y amigable a sus teiboleras, al grado que muchas de ellas extrañan esa fuente de
empleo y aseguraron sentirse tristes por la clausura. En su momento, y sin
importar el anonimato que siempre defiende la bailarina de table dance, acá
incluso accedían a grabar videos o realizar sesiones fotográficas para el sitio
en Internet o los calendarios que formaban parte del merchandising. Las nenas
que Exxxes mostraban en sus anuncios espectaculares, realmente trabajaban
ahí.
Por estas razones es que el club mantuvo siempre a una cofradía de
fieles asistentes (hoy en el desamparo de la viudez) y generalmente el lugar
aparecía bien calificado en muchos de esos foros donde los teiboleros se
explayan en adjetivos y fantasiosas reseñas. Hoy, con la sociedad disuelta, se
espera que ya no les pese el vínculo que, según la PGR, tiene Yáñez López con la
banda de Los Carcachos (a la que le han decomisado 228 mil millones de pesos y
890 mil dólares en efectivo, con 14 de sus integrantes presos en diversas
cárceles del país). También suponemos que en esta nueva etapa, ya no será Pemex
quien patrocine las noches locas de la mentada marca.
Por cierto, a la fiesta
aquí relatada debieron ser invitados todos los dueños de tables de la patria,
para que atestiguaran en cuerpo presente, lo que será el futuro de la actividad:
niñas con ropa de antro, arregladas al límite, conviviendo y bailando con la
clientela, al ritmo que ordena un designado dj profesional. Los bailes privados
y la ficha, sostén de la nómina, por supuesto que están contemplados en la
utopia.
Que así sea.