La sacudida de
Guerrero, sin duda, mostró la vulnerabilidad no sólo de los actores políticos
sino igualmente la de los partidos empeñados en sostener la ambigüedad, sobre
todo ideológica, con tal de llevar agua al molino en donde confluyen todos los
sectarismos. En esta línea cabe anotar que el único partido resistente a la
cooptación de militantes de otras filiaciones es el PRI y además del cual
quienes salen no regresan. Acaso ello se deba a que, por la "costumbre del
poder", su capacidad de maniobra es infinitamente mayor a la de sus adversarios,
incluido el PAN, gobernante en los fueros federales desde hace ya más de una
década.
De allí el planteo absurdo sobre una hipotética "alianza" entre el
partido en el poder presidencial, el PAN, y el que se dijo atropellado por la
usurpación de Felipe Calderón en 2006, el PRD. En cierto modo sería más
coherente para la izquierda, siguiendo su discurso, unirse al PRI para derrocar
a una derecha facciosa que extendió los vicios arteros del establishment en
lugar de ofrecer el cambio estructural prometido. Los gobernantes panistas, por
decir lo menos, han sido los mayores embusteros de la historia y este estigma no
se borra ni con las dotes manipuladoras de sus cabilderos importados. El
remedio, entonces, resultó peor a la enfermedad.
En entorno así
cualquiera se anima a presentarse como la solución a mano. Comentamos en días
anteriores que, por ejemplo, Cuauhtémoc Cárdenas, tres veces candidato
presidencial y una más precandidato, no se molesta cuando escucha los "cantos de
sirena" sobre sus posibilidades a futuro; ello, claro, como efecto de la buena
acogida, entre intelectuales y hasta empresarios cansados de los revoltijos
políticos, a su autobiográfico ensayo, "Sobre mis Pasos", cuya salida coincidió
con la del nuevo mamotreto verde de Salinas cuyo grosor acapara los anaqueles,
de las tiendas departamentales en donde es socio sobre todo, y no deja nada en
la memoria salvo las ramplonas "justificaciones" a posteriori.
Cárdenas
dice que no la anda buscando -la presidencia-, pero enseguida se dice dispuesto
a abrir mentes y perspectivas si, en algún momento, las condiciones le
favorecen. El punto medio exacto entre el sí y el no, como cuando la moneda está
en el aire, surcando horizontes y hollando ánimos. Desde luego, como se
encuentra el PRD en esta hora dramática, no son muchas las opciones para
construir verdaderos liderazgos. Y Cuauhtémoc, sin duda, tiene el perfil para
ello aunque arrastre ya, sin remedio, casi setenta y siete años de existencia.
(El "viejo", Adolfo Ruiz Cortines, contaba con sesenta y dos cuando le fue
colocada la banda tricolor en diciembre de 1952. ¡Y cómo le pesó la edad ante
sus quisquillosos gobernados!)
Al mismo tiempo, los panistas andan a la
desesperada. No les basta, al parecer, con cuatro secretarios de Estado, un
senador, una diputada -la única mujer que figura entre los postulantes de los
tres partidos con verdadera representatividad y posibilidades de ganar-, y hasta
con un externo que ahora coquetea, sin recato, con el señor Calderón, el ex
rector Juan Ramón de la Fuente, hasta hace un año visto como alternativa... de
izquierda. No. Otros tienen su "corazoncito" entre los gobernadores que se
consideran a sí mismos enviados de la divinidad.
El primero que
pretendió sacar la cara, con muy poco éxito y escaso andar, fue el guanajuatense
Juan Manuel Oliva Ramírez, al amparo del influyente "yunque" ultraderechista.
Pero, insisto, no le alcanzó el aire ni para llegar a la primera escala.
Concentrado en los enredos regionales acabó por perder la conexión con la
realidad al grado de que los controles internos se le fueron de las manos y
carece, ahora mismo, de posibilidades reales siquiera para asegurarse una
sucesión cómoda. Quienes más despuntan como posibles precandidatos a tomar el
relevo no se hicieron a su sombra sino fuera y hasta en contra de ella: el
secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, y el senador sanmiguelense
Luis Alberto Villarreal García, el clásico seductor en campaña.
Otro
mandatario ambicioso -lo ha sido siempre, incluso cuando rebasó al priísta
Arturo Zamora en una contienda viciada por acusaciones sobre vínculos con el
narcotráfico que nunca fueron probadas, mucho menos al perderse el interés
electoral-, el de Jalisco, Emilio González Márquez, de plano se suelta a través
de mensajes publicitarios con formatos similares a los del avanzado mexiquense
Peña Nieto. Y ello, a despecho, de sus recientes escándalos por alcoholismo
-dicen que, cuando menos, el despacho presidencial ya está debidamente
avituallado para el caso-, sus desplantes sectarios y su sustantiva pérdida de
apoyos entre un electorado hastiado de cuentistas.
Y ya surge un tercer
mandatario en lisa: el flamante gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, cuyos
"fans" mantienen una cruzada cibernética en la que presentan a su "gallo" con
más espolones que los más pintados, proponiéndolo como un casi nuevo mesías...
digo, para que Andrés Manuel no se quede solo en el Olimpo de los "elegidos" por
propio convencimiento. Lo curioso es que el personaje apenas tiene tres días de
despacho gubernamental y ya quiere separarse del cargo para ir hacia la
candidatura grande. Los poblanos se convirtieron sólo en plataforma.
Debate
Por fortuna, no soy priísta. Si lo fuera, en una
hipótesis muy lejana de mis convicciones, al primero que le pediría cuentas de
sus actos, contrarios a la fidelidad partidista, sería al doctor Ernesto
Zedillo, a quien he llamado "el gran simulador": fue, sin duda, el candidato
menos carismático de cuantos han pululado por los campos de la demagogia y, sin
embargo, es el mexicano, hasta ahora, más votado de la historia al lograr
aglutinar más de diecisiete millones de sufragios sobre el rastro sangriento de
Lomas Taurinas.
No nos confundamos. Los panistas de cepa arguyen que
debe reconocerse a Zedillo como un impulsor de la democracia por haber
garantizado una transición ordenada, sin sobresaltos ni violencia, en el 2000.
Y, desee luego, no debe escatimarse el hecho de que las elecciones de ese año
han sido acaso las menos impugnadas de cuantas hemos atestiguado aun cuando en
no pocos miembros del Institucional quedó la idea de que se había consumado una
elección de estado "al revés", esto es para favorecer a la derecha.
Insisto: la responsabilidad de Zedillo no se circunscribe a la jornada
comicial ni a la posterior transmisión del Ejecutivo, hechos con los que aseguró
el cobijo de la impunidad respaldado por la administración federal sucesora, la
de los Fox, sino parte del allanamiento de la ruta a Acción Nacional asfixiando
a las cartas del PRI, lanzando a un candidato displicente, Francisco Labastida,
limitando los financiamientos a la campaña de éste a mansalva y negociando la
alternancia, con descaro, en la Casa Blanca, para garantizar con ella el
"desmantelamiento" de las células subversivas en crecida... tras la irrupción
del EZLN y el magnicidio de Colosio.
Por ello le califiqué, en su
momento, como el gran simulador, precisamente por su propensión aguda a
disfrazar intenciones presentándose como ajeno a los grandes escándalos
políticos por él prohijados. ¿O acaso el clamor por el cambio, bandera de Fox,
no fue espejo de las desviaciones y corruptelas del régimen zedillistan incapaz,
además, de paliar la depauperación del colectivo en alza? No olvidemos lo obvio,
por favor.
Pues bien, con estos antecedentes, ¿cuenta Zedillo con
autoridad moral para considerar y gritar "vamos a ganar"en el 2012? Pero,
¿quiénes? Algunos leyeron en este desfogue de banqueta un refrendo priísta;
pero, ¿no está Zedillo más cerca de la derecha -lo ha estado de Calderón- que de
cualquiera otra causa?
Reitero: de ser priísta alzaría mi voz para
exigir la expulsión de este personaje, tal y como sucedió con Elba Esther
Gordillo en julio de 2006. Como no lo soy, dejo constancia de los daños
colaterales que sufrirá el PRI, sin remedio, por efecto de sus propias
indefiniciones. Cuando los márgenes de ventaja no son muy amplios, basta un
error para el colapso. Veremos.
El Reto
Sin duda,
pervive la gran puja entre Zedillo y Salinas. ¿Quién es peor? Alguna vez me
planteó el dilema, en Saltillo, Enrique Martínez, ex gobernador de Coahuila y
hoy coordinador priísta en el Estado de México, muy cerca de Enrique Peña. Le
pedí que él respondiera, en razón a mi distancia respecto al priísmo, y señaló a
Salinas. Esto es, se quedó con Zedillo de quien se sentía más cerca.
De
allí el curso de los acontecimientos. Salinas no ocultó su simpatía por los Fox,
con quienes intercambió opiniones cada que se las pidieron, y Zedillo,
abiertamente, se ha dejado querer y ver con Calderón en una fragua constante
para delinear el continuismo institucional sin distingo de partidos ni emblemas.
En el fondo, para muchos, la sucesión en 2012 tendrá, sin remedio, el sello de
uno de estos ex mandatarios, priístas en esencia pero mutantes cuando conviene a
los intereses corporativos.
Por ello, no sólo el aspirante priísta,
Peña, como se dice, busca el calor de los ex mandatarios de la misma filiación;
también se acercan al fuego los panistas ansiosos de merecer la unción,
igualmente, por parte de "su" presidente, el más faccioso de cuantos han vivido
en Los Pinos. Ya veremos los resultados al final.
La Anécdota
Calderón, en su madura crisis de personalidad, ahora se inclina por
los chascarrillos a la manera de Fox. Dijo, recientemente que en Acapulco, en
donde antes se ofrecía "agua de coco" ahora se vende "coca", como si fuera sólo
cuestión de género, en femenino.
Siguiendo esta línea, el zar antidrogas
estadounidense, Gil Kerlikowske, asumió un papel protagónico, en plan
propositivo de alto nivel, al sugerir que los cárteles deben ser llamados de
otra manera: "empresas criminales multifacéticos". ¿O las llamamos "ecrimul"
para simplificar? Propongo a los lectores que anoten algunas sugerencias al
respecto para rebautizar a los grupos facinerosos notables. Es importante.
Recuerden que es la ÚNICA aportación del conocido "zar" y de su gobierno para el
combate a las drogas. Además, de los discursos, claro.
E-mail:
rafloret@hotmail.com
MAS OPINIONES DE RAFAEL LORET DE MOLA
COMENTARIOS DE LOS LECTORES ¡SE EL PRIMERO EN DEJAR UN COMENTARIO!
|
|
-
Texto Grande | Texto Pequeño
-
Imprimir esta Opinion
-
Enviar esta Opinion por E-Mail
-
Compartir en:
|